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 Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)

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Lilith Beatus
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MensajeTema: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Mar Mar 16, 2010 1:40 pm

Había decidido salir a dar un paseo, un largo, largo paseo para despejarme, hoy no había dormido muy bien, necesitaba distraerme con algo. Había estado soñando con el primer asesinato que cometía en una de mis transformaciones, los únicos asesinatos que estaban en mi cuenta eran en forma lupina y nunca eran intencionados. Además, también pensaba en las dos nuevas películas, desde luego no era la mejor forma de relajarse, más bien al contrario, sólo me estresaba más.

Observo la calle, solo se ve algún que otro transeúnte, no demasiados pero no les presto atención, después de todo solo eran caras sin rostro y sus olores aunque atrofiaban mi olfato no quedarían registrados en mi memoria, no valía la pena que así fuese. Con pereza miro los diferentes escaparates que tengo ante mi, observando la ropa, un vicio de toda mujer ya fuese loba o humana era el ir de tiendas, pero hoy no me apetecía especialmente, sólo quería vaciar mi mente.

Lo malo es que cuando uno no quiere pensar en nada es cuando más piensa, cuando más pensamientos acuden a la mente llenándola y agobiándote, lo que me hace dibujar una pequeña mueca en los labios, una mueca no de desagrado, sino divertida, me hacían gracia incluso mis propias raciones ante las cosas, por mucho que uno intentase disimular el como era, su verdadera personalidad siempre acabaría aflorando y supongo que la mía era despreocupada y alegre de modo que incluso cuando estaba preocupada estaba alegre… Una contradicción sin duda, pero sin embargo divertida. Por el rabillo del ojo veo como la gente pasea y visualizo a unos niños que caminan acompañados de sus padres, quizás de camino al colegio o quizás estaban malitos y los llevaban a casa para que se acostasen, me gustaba imaginar esas pequeñas historias cuando veía a alguien, resultaba curioso y tranquilo.

Finalmente me siento en un banco mientras cierro mi anorak largo negro que de ese modo tapaba mi vestido gotico-lolita de color verde oscuro con gasa negra, sí, lo reconocía, amaba este tipo de ropa y para mi era cómoda, aunque había echo que me volviera un poco insensible al frío (un poco, que no quiere decir que no lo sienta) pero aun así me gustaba. Me gustaba pensar e imaginar… y también recordar, era agradable.
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Gary F. Destiny
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Mar Mar 16, 2010 2:02 pm

Las puertas de una tienda se abrieron de par en par dejando que un golpe de aire dejara muda y fría la escena. Se notaba que era invierno y el frío helaba las sonrisas de la gente en su rostro. Solía frecuentar esa tienda de armas dado que como agente y jefe del FBI le era permitido ese tipo de cosas; claro está que con una orden previa. Total, que había salido a fumar un cigarrillo ahora que no estaba muy ocupado, relativamente. Agradeció que en ese callejón contiguo a Calea Vitorei estuviera desolado. Alguna que otra vez había encontrado a adolescentes desahogándose en la oscuridad, o buscanco petróleo en la boca del otro, al menos. Su simple presencia despertaba curiosidad en los demás individuos de los lugares que frecuentaba, cuyos nombres no quería ni esperaba recordad dado que no le importaba demasiado y tampoco era un hecho que pudiera quitarle el sueño.

Divisó que no estaba solo una vez salió a la calle mayor, pero no le dió mayor importáncia. Sus pisadas tronaban a cada paso, logrando llamar la atención talvez más de lo deseado o esperado. Normalmente -de haber estado más lleno, seguro-, las cuantas miradas curiosas habrían tratado de descifrar esa expresión seria, fría, calculadora y distante, que se sumaba a una especie de himán para las mujeres, qué era lo que pasaba por su mente. Já. Ingratos seres humanos que creían tener la suficiente potestad de colarse de forma indiscreta en la maltratada mente de un hombre adulto...

Se detuvo a unos metros de una chica sentada en un banco, a la que reconoció al acto, y enfundó sus grandes y fuertes manos varoniles en ambos bolsillos del ceñido tejano. Llevaba una simple camisa blanca y una chupa de cuerpo por encima. Unas Ray-Bans negras yacían acomodadas en su siempre bien peinado pelo. Y para acabar de rematar ese maduro aspecto, tenía un par de magulladuras en la mejilla derecha, producto de su último encuentro con un peligroso delincuente. Sí, el duro trabajo de un agente del FBI que no se limita a resolver casos haciendo papeleo y siguendo huellas con una lupa. No, él atrapaba a los malos de la película, y eso comportaba cierto tipo de violéncia que siempre le pasaba factura. - Lilith. - Siseó a su espalda
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Lilith Beatus
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Mar Mar 16, 2010 2:15 pm

Desde mi posición sigo viendo a los transeúntes demasiados ocupados en sus vidas como para darse cuenta de nada, para ellos los que eran como yo sólo éramos una mera leyenda, un mito, algo que solo existe en los cuentos de hadas y que no es real… Ya claro, con una sonrisa imagino la cara de susto y espanto que pondrían si se enteraran de que conviven diariamente con lobos… desde luego a nosotros se nos podía adjudicar el dicho de un lobo con piel de humano… bueno el refrán en sí es con piel de cordero pero para el caso daba lo mismo, servía igual.

Una voz… más bien un siseo me saca de mis pensamientos… un siseo muy conocido para mi. Alzo la cabeza inmediatamente mientras un olor conocido inunda mis fosas nasales haciendo que gire la cabeza algo sorprendida, no había esperado verle. Con ojos crítico pero disimulado le observo, tal y como recordaba (para algunas cosas mi memoria si que funcionaba) seguía teniendo ese halo de misterio y seriedad, sí, definitivamente seguía siendo el mismo de siempre.

-Hola Gary, no esperaba verte por aquí- saludo con voz tranquila aunque puede que un poco fría, me seguía sentandomal que pese a que ya no estábamos juntos siguiese llamando mi atención su presencia, pero antes de reconocerlo me cortaba la lengua… mentira, no me la cortaría, le tenía demasiado aprecio, ya eran muchos años juntas y estaba feliz de ese modo.

-¿Qué te ha traído por aquí?- pregunto con algo de curiosidad mientras mis ojos siguen lanzando destellos alegres, eso era algo que nunca podría evitar y realmente no me molestaba.
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Gary F. Destiny
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Mar Mar 16, 2010 2:27 pm

Un par de poderosos ojos plateados se posaron en el horizonte mientras aguardaba que esa hermosa voz le inundara la mente, provocándole pequeñas descargas eléctricas en el cerebro. Ese era el placentero efecto que tenía Lilith en casa. Serían las once de la mañana, minuto arriba minuto abajo, y el sol ya se alzaba imponente en lo más alto del cielo, logrando fusilarlos sin miramientos con sus potentes focos de luz, proyectando macabras sombras a sus espaldas. Unas sombras que nos mostraban una tergiversada realidad bastante horrorosa. Sí, podéis reiros, pero esas retorcidas sombras se asemejaban bastante a las de las típicas películas de terror en las que se ve una enorme sombra, digna de ser de un animal fiero, y luego representa ser el reflejo de una simple ardilla.

¿Era él una simple ardilla? Claro que no. Había dejado de ser una ardilla a sus siete u ocho años para convertirse en un aparente ser movido estrictamente por el tedioso odio que alvergaba su maltratado corazón. Solo había algo que lo separaba de caer al vacío de lo insano. Su trabajo. El FBI era lo único que llenaba ese vacío en su pecho que ninguna mujer suplía en ese momento. Resiguió con lentitud el rostro de esa pequeña vestida tan peculiarmente. Seguía siendo igual de hermosa. ¿Lo iba a admitir? Ni en mil años.


De repente, mientras buscaba el paquete de cigarrillos del bolsillo oyó esa dulce voz que lo honraba con una pregunta cuya respuesta le parecía bastante idiota, por lo que no la dijo al acto. Arrugó un poco el puente de la nariz, olvidándose de que le dolía y se tuvo que morder el labio para no quejarse. - Solo estoy... de paso - aclaró y abrió la cajetilla de cigarrillos para llevarse uno a los labios. Lo sostuvo bailoteando entre ellos mientras la miraba de reojo cada pocos segundos, tratando de obviar ese latente brillo de su mirada, ese brillo que tanto añoraba - te veo... tan preciosa como siempre - comentó de modo autómata. ¿Ya habían pasado mil años?!
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Mar Mar 16, 2010 2:46 pm

Su voz hace que mi cerebro reaccione haciéndome tener pequeños cosquilleos, definitivamente era curioso ver como a pesar de todo él seguía afectándome, supongo que es normal que pase pero no deja de ser curioso, casi divertido, además añoraba su voz siempre tan tranquila, sí éramos muy diferentes él siempre tan… distante… no esa no es la palabra pero no encuentro ninguna mejor, y yo sin embargo siempre buscaba estar rodeada de gente.

-Oh… gracias, a ti también se te ve muy bien- digo sonrojándome un poco cuando me habla ¿aquí es cuando tendría que decirse “y el lobo feroz fue domado”? creo que no, aunque desde luego él no era el típico humano, muchas veces estuve a punto de decirle lo que de verdad era pero nunca lo hice ¿Por qué? No lo sé, quizás intuía que no duraríamos para siempre y decidí ahorrarnos posibles problemas a los dos, después de todo saber lo que soy, lo que está oculto para todos, acarrea muchos problemas, siempre, bien que lo sabía por mi primo.

Veo como saca un paquete de cigarrillos y comienza a fumar, sep, seguía con los mismo hábitos, eso de alguna forma me agradó y al mismo tiempo me divirtió, casi era como un paseo al pasado, a saber lo que podía pasar, no solía mirar mucho al pasado ya que no era de ese tipo de personas, pero a veces este te encontraba y podía aparecer cualquier cosa.

-Veo que sigues fumando-
comento risueña mientras me levanto del banco y me acerco a él alegre y risueña, como siempre, parecía que nada había cambiado, que divertido.

-Y dime ¿Qué es de tu vida?
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Mar Mar 16, 2010 3:22 pm

Todo parecía querer estar en silencio, más la voz de ambos siguió taladrando la escena de una forma cómoda. Siguió mirando fijamente la ancha calle, poco transitada pero no desierta, que se dibujaba bajando la mirada. Se fijó en los árboles que se alzaban como queriendo acercarse a un intocable cielo. Entre las ramas de los éstos aparecían los rayos de sol que lograban escapar de entre esos egoístas nubarrones que convertían el cielo en un manto misterioso de color asfalto.

Negó suavemente con la cabeza al sentir como eso le recordaba a la ciudad. Su siempre ajetreada ciudad. O al menos, la que ahora era su ciudad. Entreabrió los labios y suspiró mientras en su varonil rostro, demacrado por los sucesos de una quejumbrosa vida, se dibujaba una mueca dado que el sol le daba directamente en uno de esos orbes del mismo color que el cielo. Gris. Todo era gris en su mundo. Desde que ella ya no estaba, sentía como si no estuviera completo. Tenía un pasado tan oscuro como el color de sus zapatos... Mucha gente lo compadecía, pero eso era lo último que el desconocido jefe del FBI quería.

El cigarrillo bailaba apagado aún entre sus finos labios rosados. Una leve barba entornaba su mentón y sus labios en general. Sacó un sencillo pero no barato zippo y con un par de clicks metàlicos, dejó que una llama se encendiera de nuevo. Sorbió la boquilla anaranjada y un humo color luna lo rodeó, augmentando esa sensación de misterio que desteñía por todos y cada uno de los poros de su piel. Sus ojos grises como dos balas de plata no se retiraban de esa pequeña figura que en su día se había dejado abrazar desnuda bajo su imponente cuerpo humano en mismas condiciones. Su corazón carecía de dueña, por eso mismo habían cortado, más su cuerpo aún la llamaba cada noche y ella, ya no estaba.

- Sí, sigo fumando... - comentó mirándola fijamente con el cigarrillo consumiéndose entre los labios, de modo que su voz salió por un costado de éstos y no por el centro, como sería natural. El sol se fue moviendo hasta que los rayos de éste dejaron en paz su iris color neutralidad. Ni blanco, ni negro. Solo gris. Siempre gris. - Ya sabes, lo de siempre. Mi vida es vida. Como la tuya, me supongo. - comentó mirándola escasos segundos para volver a mirar hacia la calle, con aparente indiferencia magistral, en el más mudo de los silencios. Y una vez más, ese alo de misterio le rodeó.
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Mar Mar 16, 2010 3:57 pm

Y otra vez se metía más en ese halo de misterio que tanto me gustaba ¿Por qué habíamos terminado? Quizás porque aunque con él había sido feliz no era alguien que pudiese estar mucho tiempo con una persona, quizás porque soy una loba y tarde o temprano él hubiese notado que había algo raro, quizás porque a veces parecía como un muro impenetrable… quien sabe, el caso es que por mucho que le pesara le añoraba pero también sabía que eran demasiado diferentes como la noche más oscura y el día más brillante… solo que en ocasiones no se sabía quien era quien.

Sus ojos como siempre siguen serios y aun así me gustan, la barba… no le quedaba mal acentuaba el aire de misterio que tanto me gustaba, definitivamente seguía siendo irresistible ¿por qué seguía soltero? Quizás porque tenía demasiados secretos en su pasado, aun así seguía añorando su olor y su calor… Sí, desde luego por mucho que intentes huir del pasado cuando este te encuentra te golpea con todas sus fuerzas, como una bofetada, una bofetada llena de recuerdos buenos y malos.

-Si supongo que las cosas siguen igual a pesar de todo- digo con una suave risita sonriendo y mirándole. Lo malo de cuando te encuentras con un ex es que nunca se sabe bien que decir, después de todo lo que se ha compartido es un poco raro hablar como si nada y al mismo tiempo es divertido y agradable, son cosas curiosas que tiene la vida. Lo que me daba cuenta conmigo era una cosa, donde hubo fuego cenizas quedad… pero con las cenizas no se enciende un fuego.

-Me alegra volver a verte tienes un aspecto fantástico, hacía tiempo que no te veía, me alegra mucho el que nos hayamos vuelto a encontrar- digo con tono ligero intentando que la tensión desaparezca, casi se podía cortar con un cuchillo y resultaba un poco incómodo pero al mismo tiempo interesante… soy una persona a la que le gustan los extremos evidentemente.
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Mar Mar 16, 2010 10:22 pm

El sol siguió avanzando, rompiendo esa grisáce imagen que se conformaba en el cielo. Lo siguió con la mirada, admirando el simple hecho de que el gran astro se alzarse en el encapotado cielo de modo que solo se podía apreciar una pequeña porción de éste. Entrecerró los ojos, dejando descender un poco los párpados de forma cansada. Sus ojos grises centellearon a la par que las ramas de los árboles de ambos lados del gran callejón, que se entreveía al final de la callejuela esa, se mecían como el viento, pareciendo como si se empeñaran en advertirlo de algo, o al menos, en saludarlo.

Volvió a bajar la mirada hasta encontrarse con esos particulares ojos que le hacían palpitar ese músculo que creía ya muerto, el corazón. No podía evitar recordarla tumbada en la cama, con esa pálida piel confundida entre las sábanas. Esa virginal sonrisa mirándolo con ese ápice de travesura que sabía sacarlo de sus casillas y hacerle hacer locuras que solo un quinceañero alocado y hormonado haría. Esa relación no fue eterna, al contrario, la brevedad ahora le dolía. Una efímera relación que murió con una de las pocas sonrisas que Gary sabía lucir cada mil años. No pudo separar los ojos de ella, bailando lentamente entre sus iris, viéndose en ese hermoso reflejo que sostenía un brillo casi angelical. Lilith era preciosa, no se podía negar.

Cerró definitvamente los ojos para evadirse cuando se abandonó a los pensamientos, sumiéndose en la más muda y intimidante de las oscuridades. Y ahí estaba el pequeño Gary, de pie y en silencio, detenido en medio de la calle, como un loco. Tuvo la estraña sensación de que todo empezaba a girar entorno al eje que suponía esa roca. Todo empezaba a girar a su alrededor y se metamorfoseaba en un escenario conocido para él. Mentalmente estaba en su antigua casa en Londres. Y estaban sus padres mirándolo fijamente, sentados en ese sofá que tanto odiaba. Ese sofá aterciopelado de color verde muérdago. Sacudió la cabeza y abrió los ojos de golpe al oir un forcejeo. Los fantasmas del pasado de jugaban esas malas pasadas, haciéndole recordar de forma infiel e infernal que era había destrozado más de una família y más de una vida. Debía mentener la cabeza fría en todo momento. O al menos eso había jurado el día que vió la necesidad de huir y asimiló que empezaba una nueva vida.

De repente su mirada se ensombreció sentir de nuevo ese ruido de forcejeo. Miró a su derecha mientras la voz de la muchacha no pasaba desapercibida. No vió nada en el callejón contíguo. Empezaba a perder facultades... o tal vez se estaba volviendo paranoico. No debía dejarse llevar por sus impulsos. Cerró los puños de forma suave y respiró pausadamente un par de veces. Una vez se calmó, dió otra lenta calada y visualizó esa delicada figura que sentada en el banco lo miraba- no sé si sería lo correcto hacerlo, aún así... - empezó con voz envenenada. Se hizo el silencio - yo también me alegro de verte, Lilith - ya no la llamaba por mote alguna, no era el momento, aún.
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Mar Mar 16, 2010 10:46 pm

Noto cada una de sus reacciones con tranquilidad, siempre había sido consciente que para tratar con él debía mantenerme tranquila y no ceder a mis impulsos, sólo traían preocupaciones, por el rabillo del ojo veo como el Sol va descendiendo haciendo que todo se sumerja en oscuridad, la noche y con ella llegaría la que se dice que es la madre de los lobos, la Luna sin abandonar nunca mi sonrisa angelical e inocente, la que siempre me acompañaba sucediera lo que sucediera, era incluso la misma que había tenido el día que decidimos terminar con lo nuestro, una relación efímera pero que siempre recordaría… siempre le recordaría, quizás en el fondo le quise más de lo que quise y quiero admitir, aun así sabía que no habríamos funcionado y él merecía ser feliz.

Las sombras se ciernen sobre nosotros mientras en mi mente también se ciernen las sombras del recuerdo… del recuerdo de una relación pasada, no era del tipo de personas con pareja estable, de echo el era una excepción, una notable excepción porque de verdad le quise pese a que terminamos, era curioso las vueltas que daba la vida, nunca creí que me volvería a encontrar con esta parte de mi pasado, con unos recuerdos tan dulces y a la vez tristes, no me arrepentía de haber estado con él, y tampoco me arrepentía de que hubiésemos terminado ¿verdad? Quizás si, quizás no, no quería pensarlo, al menos no con él delante ya que podría notar todo esto y no sé si quería que él lo supiese o no.

Sigo mirando sus preciosos ojos, siempre fríos, siempre tranquilos y serenos, me encantaban, al igual que su voz grave y suave al mismo tiempo, incluso cuando estaba fumando su voz era agradable, casi lo había olvidado. Sonrío levemente cuando le escucho hablar aunque abro un poco mis ojos al ver como se corta a mitad de una frase haciendo que en mis ojos aparezca un brillo de curiosidad, lo reconocía era como un gatito curioso.

-¿El qué no sería lo correcto, Gary? ¿Qué ibas a decir?-
pregunto con voz dulce mientras me quedo parada a escasos palmos de él, ni muy cerca ni muy lejos, me sentía un poco insegura la verdad, quizás porque no sabía si le tenía que haber saludado como lo había echo, solo hablando, o le tenía que haber dado un beso en la mejilla o tal vez un abrazo, la pregunta siempre era la misma ¿Qué se hace cuando te encuentras con un ex?

Un pequeño ruido llega hasta mi oídos haciéndome mirar hacia el callejón pero rápidamente dejo de mirar para centrarme en Gary, definitivamente le echaba de menos, que curioso, no solía añorar a nadie y sin embargo a él si, casi divertido, casi.

-Y bueno cuéntame ¿Qué te ha traído por aquí? ¿Te siguen gustando las mismas cosas?- pregunto mientras sigo intentando aligerar el ambiente pero me costaba, sentirme aún atraída por él sin duda lo hacía más difícil… bastante más difícil, habría querido preguntarle si estaba con alguien pero no lo hago ¿por qué? No lo sé, quizás cobardía o quizás no lo quería saber…
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Mar Mar 16, 2010 11:03 pm

La escena sucedió demasiado deprisa. Sus ojos plateados fusilaron de modo seguro una figura que apareció de detrás los contenedores del contíguo callejón. Un hombre con aspecto de vagabundo agarrando a una niña de las muñecas mientras intentaba acercarse de modo temerario a sus labios para adueñarse de esa inocencia infantil y pueril. Estaba en proceso de responderle con un simple encogimiento de hombros cuando sus pies se movieron solos. Corrió a toda velocidad hacia su derecha, evitando placar a una vieja y un heavy que andaban agenos a la escena de película de thriller que estaba ocurriendo a escasos metros. La niña consiguió resistirle el tiempo justo que Gary tardó en acercarse hasta allí.

La ira emanaba de todos y cada uno de los poros de su piel mientras clavaba esos ojos color plata en ese desgraciado vagabundo que había cometido el error de querer aprovecharse de una muchacha estando él cerca. No solo un error, no. Un craso error que iba a pagar caro como que el dueño del arma se llamaba Gary Francis Destiny y era uno de los hombres menos tolerantes, en ese aspecto, de toda la ciudad. Tenía una dura y firme moralidad; y no soportaba a aquellos que abusaban de su fuerza ya fuera con niños, muchachas, mujeres o animales. Toda la tensión que tenía en el cuerpo se acentuó en su dedo índice que yacía apostillados sobre el gatillo de forma amenazante. Era macabra la rabia que sentía. Contrólate.. contrólate... Se repetía a si mismo mientras notaba las sacudidas de adrenalina recorrerle los músculos a velocidades sencillamente alucinantes y retorcidas. - lárgate de mi vista... ¡ahora! - empezó en un siseo venenoso y acabó en un atronador grito de ira.

El vagabundo huyó por patas y él tardó en bajar el arma. Parecía como que le había dado una rampa en el brazo y no podía flexionarlo. Ladeó la cabeza con la respiración agitada y miró a la muchacha que yacía como paralizada llorando pegada a la pared. Sintió cierta rabia y asco por ese hombre que iba a cometer tal atrocidad. Enfundó el arma en la pistolera riñonera típica de policía bueno de película americana, que le cruzaba los hombros y sencillamente la atrajo hacia él para abrazarla en silencio. La acogió en sus fuertes brazos y le frotó suavemente la espalda - ya está... estoy aquí... contigo - le susurró al oido. Posteriormente le besó el pelo una sola vez y le secó con el pulgar las lágrimas.


Y fue en ese momento, y solo en ese momento, cuando ladeó la cabeza para observar si una de las pocas sonrisas capaces de sacarlo de su miserable oscuridad, había logrado seguirle. ¿Porqué diablos sentía esa necesidad de volver a establecer ese silencioso vínculo con ella? La respuesta era simple. La había deseado, la había querido, la había besado, la había abrazado, la había visto adormecerse, la había observado desvelarse, la había visto sonreír... lo único que no había hecho había sido... olvidarla. Simplemente no había podido. Al fin y al cabo, era humano, como todos ¿no?
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Miér Mar 17, 2010 12:36 am

En pocos segundos mis ojos detectan una imagen sumamente desagradable en el callejón al tiempo que veo como Gary desaparece de mi lado y sale “volando hacia allí haciendo malabarismos para evitar a los transeúntes que le dedican unas palabras muy, muy poco halagüeñas, con velocidad sigo sus pasos casi como una autómata, no porque esté preocupada por él ya que sé que es perfectamente capaz de protegerse solo… mentira si que me preocupaba por él, el otro tiparraco me daba igual, más bien me daban ganas de matarle, también me preocupaba por la niña, ¿Cuántos años? Aparentaba unos 13, un simple cachorro, yo a mis 19 años lupinos, 38 humanos, seguía siendo considerada un cachorro, así que ella… Por suerte solo contaba mi edad lupina nada más.

Cuando me termino de acercar veo como el tipo ha salido por patas y que Gary abraza a la niña intentando tranquilizarla, parecía muy alterada y sin poder evitarlo una sonrisa tierna aflora en mis labios al ver la escena, era realmente reconfortable verle así, la niña parecía más tranquila y yo ahora estaba también mas tranquila sonriendo aliviada y tiernamente al ver la escena. La niña estaba bien y él también era lo que contaba, el degenerado ese se había largado y era lo único que me dejaba un poco de mal sabor de boca ya que podía hacerle algo parecido a alguien más… esperaba que no, ese tipo de cosas siempre eran desagradables y tristes.

-Gary… ¿está bien verdad?-
le pregunto con cierta curiosidad aunque mi sonrisa no pierde la ternura y la suavidad mientras me acerco hasta estar al lado de Gary y poder ver a la niña, parecía más tranquila desde luego, eso me alegraba, me alegraba mucho con suavidad acaricio la cara de la niña, su olor me indica que es humana pero no me importa, como he dicho me gustan los humanos, había crecido respetándolos y queriéndolos y era una de las cosas que más me gustaban de cómo era, miro sus ojos de color castaños con dulzura, se recuperaría eso seguro, era curioso, cuando veía cachorrillos indefensos me daban ganas de protegerlos siempre, supongo que era parte de mi naturaleza.

-Me alegra que estés bien, tranquila ya ha pasado, no te va a ocurrir nada-
canturreo suavemente regalándole a la niña una sonrisa dulce y tranquilizadora mientras sigo al lado de Gary y por un momento le miro de reojo pensando en lo que habíamos compartido, sí fue efímero pero imborrable de eso estaba segura, quizás de pues de todo nunca llegué a olvidarle por mucho que me convenciera a mi misma de que sí lo había borrado como solía hacer con todos aquellos con los que me acostaba, pero me mentía, a él… jamás lo he podido olvidar ya que de verdad lo amé… lo amo…

Definitivamente el pasado podía traer muchas cosas, y algunas de ellas podían ser muy dolorosas, como esta, como el tener que reconocerse a una misma algo que se lleva negando desde que sucedió… Al parecer es cierto por mucho que se intente huir del pasado este siempre, siempre, acaba encontrándote y te las hace pagar todas juntitas.
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Gary F. Destiny
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Miér Mar 17, 2010 5:45 pm

La escena se sumió en un mudo silencio que solo se veía roto por las constantes inhalaciones de oxígeno que el hombre, ruidosamente, ejecutaba con tal de volver a recuperar el control sobre si mismo; y por los sollozos de esa pequeña muchacha a la que en solo unos instantes ya había aprendido a querer. Hipócrita sería negar las ganas que tenía de coger al vagabundo ese y ahogarlo con sus propias manos para luego desfigurarle el rostro a patadas y convertir su frente en un colador a base de disparos certeros. ¿Pero hasta qué punto lo hacía por ira o impoténcia? ¿Hasta que punto aquello no era una mera vendetta por su pasado, una compensación banal a un acto atroz que él mismo llevó a cabo tantos años atrás? La gente se empeñaba en creer que el pasado es algo que el tiempo cura, algo meramente pasajero que se olvida con la acumulación de sucesos. Ingratos humanos iluminados los que cometieron el sacrilegio de afirmar que eso era verdad. Era una mentira... ¡una jodida mentira! El pasado siempre está ahí, detrás de cada sonrisa, detrás de cada gesto, detrás de cada mirada y detrás de cada pensamiento.

Ella correspondió suavemente al abrazo y eso le dió un bonus de confianza para seguir tratando de cruzar esa fina línea entre dos desconocidos. Sus miradas se cruzaron de forma silenciosa, pero ni por asomo del mismo modo en que lo hacían las distinguidas miradas de Lilith y Gary, un Gary más Gary que nunca al estar cerca de ella. LAdeó la cabeza de nuevo y se perdió en su sonrisa juvenil. No lo soportó. No pudo evitarlo. Ni lo intentó. Se condenó... Lentamente curvó los extremos de los labios hasta dibujar en su rostro varonil una indiscutible sonrisa bastante certera y, sencillamente, madura. Lilith había logrado con una sola mirada, una sonrisa y una frase, derrumbar su más dura fortaleza como si de un nombre escrito en la arena se tratara, borrado por las dulces olas del mar.


Casi casi ya era bien entrada la tarde. Empezó a debatirse si podía hacer algo más antes de despedir a la chica, pero la misma se limitó a excusarse por haberle manchado con lagrimas su impecable atuend. Solo pudo sonreír -menos que cuando miró a Lilith- y tomarla de las mejillas con ambas manos, de forma cálida. - No pasa nada... así me ahorro lavarla luego - La volvió a proteger con sus brazos y suspiró, feliz. Estaba feliz de haber sido útil... Buscó de nuevo esos increibles ojos de su expareja sentimental y siguió con los labios entreabiertos. Tenía el labio inferior algo hinchado de su última pelea con un detenido. A parte del labio magullado tenía un par de rasguños en la mejilla y unas tiritas en el puente de la nariz y encima de la ceja derecha.

Sonrió de forma misteriosa y se ofreció a lo que fuera - ¿necesitas cualquier cosa? - La chica negó y, excusándose al mirar la hora, salió corriendo. A lo mejor se intuyó que era por el hecho de que entre esos dos tenía que pasar algo.... Se volvió lentamente hacia Lilith y se percató de la ausencia de su cigarrillo. ¿Cuándo lo había perdido? No lo sabía. Del mismo modo que tampoco sabía cuándo había sentido esa fatal inspiración divina para romper su mejor relación en su fatídico día...
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Miér Mar 17, 2010 9:39 pm

Veo como Gary me mira y sonríe, con una de esas sonrisas tan características suyas, una de esas sonrisas que me encantaban y antes cada vez que la veía me daban ganas de besarle, afortunadamente me contengo, no es plan de hacerlo después de todo es mi ex, vale le sigo queriendo. Debería sacarme eso de la cabeza, lo sabía, pero no podía… no quería sacarle de mi cabeza, quizás porque sentía que dentro de lo que era mi vida amorosa él era el único que había ocupado un lugar destacado, permanente… Supongo que cuando compartes tú vida con alguien por breve que sea el tiempo siempre deja huella, y Gary desde luego la había dejado, quizás ahora pensando la ruptura que en un principio no me había afectado (o eso quería creer) me daba cuenta de que era yo quien se había querido inmunizar contra ella para no aceptar lo que él de verdad significó para mi… y ahora era demasiado tarde, seguramente ya estaba con alguien que le podría querer mejor que yo, y aunque eso me dolía en cierta manera (el saber que lo había perdido definitivamente) también me alegraba porque quería que fuese feliz, que pudiese estar con alguien que fuera como él con quien tener una familia.

Veo como la niña se va y sale corriendo quien sabe rumbo donde, a casa quizás, con su familia. Miro de nuevo a la persona con la que una vez estuve unida por decirlo de algún modo, y me fijo por primera vez en que el labio algo hinchado y algunos rasguños ¿por qué no me había fijado antes? La respuesta era sencilla, no le había dado importancia y mi mente lo había desechado, pero ahora si que me fijaba. Casi como una autómata me extiendo mi mano y le toco con cuidado el labio, asegurándome de que no es nada grave, pero rápidamente me doy cuenta de lo que hago y retiro mi mano mientras me sonrojo un poco y aparto ligeramente la mirada mientras mi mente busca algo de lo que hablar, algo que me mantenga alejada de “nosotros” porque no podía caer, no sería justo ni para él ni para mí ¿no? Ya no lo sabía, sabía que no le había olvidado y que le seguía queriendo pese a que éramos muy diferentes… Sin embargo habíamos terminado y fue de mutuo acuerdo, quizás ahora me dolía más que nunca la ruptura porque me daba verdaderamente cuenta de lo que había perdido… de a quien había perdido.

-Deberías tener más cuidado, el labio no tiene muy buena pinta- digo con voz suave y tranquila, sonriendo tiernamente mientras le miro a sus preciosos orbes grisáceos, como la plata, tenía otra tirita sobre la frente lo que me hace arquear una ceja levemente y soltar un leve suspiro, le había visto muchas veces con rasguños por el estilo, pero eso no quería decir que me tuviese que gustar, no sólo por quien era él sino por como era yo… No estudiaba enfermería por nada, quería ayudar a la gente en todo lo posible.

-¿Te apetece ir a tomar un café?- le propongo con tranquilidad mientras sonrío levemente y cierro un poco mi anorak, el aire frío se colaba por mi ropa y aunque no me molestaba el frío si que lo hacía el viento que podía levantar mi vestido y no me apetecía, al menos no en este momento… luego tampoco, que el vestido se me levantara solo es una de las cosas que no me agradaban.

Miro el cielo con cierta curiosidad al notar la creciente oscuridad, vaya, si que se había echo tarde y sin embargo me sentía demasiado a gusto y no tenía ganas de que se terminara, aun sentía que no quería volver a perder este recuerdo del pasado, podía sonar como una niñería pero en el fondo me alegraba de que nos hayamos vuelto a encontrar.
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Miér Mar 17, 2010 10:51 pm

Esa pequeña vida salió corriendo callejón allá sin que nada ni nadie pudiera detenerla. Los dilatados iris del hombre se movían de forma imperceptible e intermitente en busca de esas retumbantes pisadas veloces que se alejaban pero que seguían escuchándose incluso cuando la vista ya no alcanzaba a ver más que la oscuridad de la propia ciudad. Poco a poco las luces de las casas se iban enciendiendo para metamorfosear esa jungla de asfalto en una pequeña reproducción a minúscula escala de un cielo cubierto de estrellas. Gary parpadeó con el rostro completamente ladeado hacia la boca del callejón que había engulido a la niña como el lobo feroz engulló a la abuelita, aunque en el cuento el cazador rajaba la barriga del lobo y la abuelita salía como si nada. Maldito lobo hambriento que no masticaba la comida cuando comía. Igual que esa callejuela de mirada ensombrecida, no quedaba ni rastro de ese acto atroz. Igual que el cuento... Una realidad paralela, mas dudaba que ese callejón escupiera a la pequeña que casi se deja deborar por ese vagabundo descarríado.

Su perfilado por la noche rostro seguía ladeado, desafiando con la mirada el atrezzo de ese acto que acababa de cometerse, cuando la femenina mano de la aparentemente indefensa chica aterrizó de forma poco usual en su labio. Digo poco usual porque meses atrás habría sido lo más corriente del mundo. Dos enamorados. Dos amantes. Dos individuos de un mismo sistema social. Rozándose, besándose. Permanentemente creando y forzando vinculaciones físicas que les permitieran sentir ese mariposeo que de forma muda los dos se callaban pero que ambas partes de la unión sentían y denominaban de forma sincera e inocentona amor.

Sus miradas se cruzaron. Azul con gris. Cielo con asfalto. Pureza con contaminación. Ambos colores de una misma vorágine, de una misma galáxia lejana. Colores fríos. Sentimientos ardientes. Cuerpos entumecidos por el frío. Corazones cálidos por el constante bambuleo del mismo. Gary la vió retirar la mano y dejó nacer de forma indistinta ese rubor en sus delicades mejillas, que casi adoptaron un registro infantil. Eran certeras sus palabras. Había recibido una buena tunda, a lo que solo pudo responder un sincero - la peor parte se la llevó él - que casi intentó sonar divertido al ser acompañado de la mano por una media sonrisa masculina que a los pocos segundos se desfiguró para quedar en harmonía con esa expresión dura y relajada, pero seria.

Ella le ofreció ir a tomar café. Él se limitó a agacharse un poco, hundiendo la mano zurda en el bolsillo para alzar la derecha y capturar un mechón de pelo que volaba libre por su rostro y a Gary, sinceramente le molestaba. Lo atrapó con delicadeza asombrosa y lo acompañó hasta depositarlo detrás de la oreja de ella, regalándole una suave carícia en la misma. Luego negó. - Estoy harto de cafés... ¿podemos ir a otro lugar menos formal? - Sugirió como solía hacerlo. Siempre sin pelos en la lengua pero sin brusquedad en sus premeditadas al milímetro palabras. No había ni rastro de esa sonrisa, más sus ojos brillaban como tiempo atrás. ¿Felices? Solo Dios lo sabrá, porque ni él mismo lograba aclararse.
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Jue Mar 18, 2010 12:20 am

-Ya me imaginaba que el otro se llevaría la peor parta, no lo he dudado ni un solo segundo, tenlo por seguro- le digo con una sonrisa tierna mientras observo mejor las heridas… rasguños, no le vuelvo a tocas ya que no sé si se molestaría si lo hiciese, si hubiese ocurrido hace unos meses no hubiese sido raro pero… ahora… no sabía como lo tomaría él, aunque si que me seguía preocupando su bienestar… que curioso.

Escucho lo que dice y me sorprendo un poco, ¿Una cafetería era muy formal? Bueno quizás si lo era, con lentitud pienso en diferentes lugares en donde podamos ir a tomar algo, pero tengo la sensación de que todos serán “muy formales”. De modo que casi solo queda una solución, a no ser que a él se le ocurra otra cosa, ir a mi casa o a la suya, personalmente no era ningún problema para mi me encantaba hacer visitas y charlar con la gente pero en este caso podría resultar algo… raro, bien pensado eso tampoco me importa, realmente nunca me ha importado lo que la gente piense de mí, cada uno es como es y si es feliz de esa forma está bien, nadie tenía porque implantar sus ideas a otras personas… si eso sucediera acabaríamos siendo todos clones sin pensamientos propios y eso sería verdaderamente muy triste… ¿Cómo decirlo? El mundo se volvería gris porque ya no habría color, ya no habría variedad que era lo que hacía que el mundo girara tan maravillosamente.

-Pues… Si quieres podemos ir a mi casa a tomar algo, Ray esta semana estaba en casa de unos amigos- le ofrezco, con tranquilidad sabiendo que él sabe que Ray es mi primo que vive conmigo, recordaba que alguna vez le había hablado de él de modo que no veía ningún problema. Lo que no entendía era el afán de Ray para desaparecer cada poco, en fin cosas de la vida y de adolescentes hormonados como mi querido primito.

Miro otra vez a Gary parpadeando, me perdía en sus ojos que eran como dos mares de plata indescifrables ¿Había echo bien en invitarle a mi casa? No me molestaría que viniese y hablar de tonterías y cosas banales, pero también soy consciente de que puede resultar raro, quizás si que soy demasiado extrovertido para todo pero no le veo ningún problema era mejor eso que ser retraído y estar siempre aislado, a mi me gustaba mezclarme con la gente y aprender de ellos diferentes maneras de ver la vida… Me gustaba disfrutar de las pequeñas y de las grandes cosas por igual porque a mi modo de ver sólo así se podía apreciar de verdad el estar vivo, el poder abrir los ojos por la mañana y no arrepentirte de poder respirar y poder pasar un día más.

-¿O tal vez prefieras ir a otro lugar? No sé, decide tú-
le digo con una suave sonrisa sin apartar mi mirada de él y evidentemente sin apartarme yo, me sentía a gusto a su lado, protegida, segura… él tenía esa capacidad que tanto me gustaba y agradecía, no siempre quería ser el lobo feroz y solitario que se cuidaba sola, a veces me gustaba sentirme como alguien frágil que necesita ser cuidada… aunque comprendía que eso era difícil.
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Vie Mar 19, 2010 7:16 pm

Los mágicos dedos de Gary surcaron el aire hasta atrapar ese mechón de pelo dorado que osó distanciarse de los demás, desobedeciendo una órden prévia sin miramientos, e yendo a aterrizar en su mejilla como un dulce y resplandeciente rayo de sol. Esos maravillosos cabellos. Ese aroma que emanaban. Tan dulce, tan femenino, tan Lilith. Tras devolver ese rubio mechón descarriado a su correspondiente lugar, se limitó a retirarse dándo un simple paso hacia atrás. De modo que ese eterno metro volvió a dejar correr el aire entre sus cuerpos temboloros de contener tantas emociones. Cruzaron de nuevo sus miradas. El silencio engulló la escena. Solo se oían pisadas de vianantes que obviaban el hecho de qu estaban siendo retratados por la fotográfica memoria de un Jefe del FBI que mataba por su trabajo.

Gary sabía disimular bastante mejor la vorágine de sensaciones multicolores que le llenaban el pecho y la mente. Lilith solía -desde siempre- delatarse por las tonalidades rosadas que adquirían sus distinguidas mejillas normalmente más pálidas. Suspiró mirándola en el más mudo de los silencios. Lilith, su pequeña Lils, como solía llamarla en esos tiempos en los que se permitió el lujo de hacer creer a los demás que su corazón no era una admirable escultura de hielo o de mármol, sino un músculo vivo que se moría por seguir latiendo. Y no solo eso. Se moría por seguir latiendo por y para alguien. ¿Lilith? En su momento sí.

El tema de la cafetería era un sencillo ejercicio de asociación de ideas o conceptos. Café le recordaba a su asqueroso desayuno de cada día en el trabajo, entre investigación e investigación. El trabajo implicaba constantes fracasos o peleas con compañeros; y eso, lo ponía de mal humor. ¿Quería ponerse de mal humor delante de una de las personas que habían osado cruzar la fina línea que separaba su corazón de su cuerpo? Sí, como habéis podido deducir, Gary no siempre había sido un tipo solitario - no era que rehuyera a las mujeres, pero simplemente ahora no triunfaba tanto debido a su ya madura edad-. Sencillamente hubo un tiempo en el que su corazón estaba cubierto por una gruesa escarcha, y muchas de las mujeres que aterrizaban en su cama para saciar sus impulsos más primitivos, no llegaban a arrancar esa ya interiorizada y metafórica escarcha.

Sus pupilas se dilataron de un modo inevitable. ¿Ir a su casa? ¿Volver a cruzar el umbral de esa puerta para que todo cuanto alcanzara a ver le recordara lo que había perdido? ¿Entregarse a volar entre nubes infestadas de recuerdos buenos y no tan buenos? ¿Ahogarse en un mar de besos perdidos y abrazos rotos pero no por ello poco deseados? La respuesta no se hizo esperar. - Sí, quiero ir a tu casa. - Fin. Esa fue su brillante intervención. No podía evitarlo. Lilith despertaba en él algo que poca gente lograba despertar. Tenía ese algo en la mirada, ese brillo ambarino escondido que solo lograba ver cuando la tenía en la cama, bajo su cuerpo jadeante, con sus labios sorbiéndose mutuamente y sus manos masajeándose hasta el más recóndito rincón de sus cuerpos...
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Vie Mar 19, 2010 7:56 pm

Mis mejillas se vuelven a colorear levemente cuando pone mi mechón de pelo detrás de mi oreja y sin poderlo evitar mi mente vuela lejos, a un pasado que parece muy lejano pero que no fue hace tanto ¿verdad? Un pasado en el que Gary y yo estábamos juntos… Lo reconocía, mía había sido parte de la culpa, de la razón que rompiéramos, ya que pese a que quise a Gary con todo mi corazón y mi alma, era un echo más que evidente que mi naturaleza no era la de estar atada a alguien… No me arrepentía de haber estado con Gary, sería verdaderamente estúpida si me arrepintiera, de hecho fue con él con la única persona con quien me plantee de verdad estar para siempre.

Siempre he sido alguien que ha necesitado estar rodeada de gente, hombres, mujeres… o todo a la vez, quizás muchos opinen que soy alguien ligera de cascos… diciéndolo suavemente, pero no es eso, jamás me acostaría con alguien por quien no sintiese nada y si estaba con alguien no me fijaría e nadie más, pero supongo que desde siempre he sido demasiado afectiva y rápidamente me siento atraída por la gente independientemente del sexo o la edad… Sin embargo con él fue algo más que atracción… a él, le quise de verdad no como un ligue pasajero, sino como algo más hondo, quizás me asusté de esos sentimientos o quizás no los quise reconocer sin embargo mi corazón seguía latiendo en cierta manera por él, era curioso pero era real.

Los ya titilantes rayos de luz llegan hasta mi retina haciendo que esta se comprima mientras más recuerdos vienen a mi mente mientras me pierdo en la plata derretida que brilla en los ojos de Gary… tantos recuerdos, buenos, malos, alegres, tristes, románticos, apasionados… sí, definitivamente muchos recuerdos, pero sólo desearía borrar uno, el de la ruptura, seguía escociendo de alguna manera, seguía… fresca, supongo que eso es lo que ocurre cuando compartes tu vida con alguien pero no la puedes compartir del todo por los secretos que cada uno tiene… secretos que aunque se quiera y se desee no se deben contar, bien porque esté prohibido hacerlo, bien porque pondrías en peligro a la persona que se ama… bien porque se tenga miedo de no ser aceptado.

Escucho la voz grave de Gary respondiendo a mi pregunta y le miro un poco sorprendida pero feliz, en cierto modo me alegraba que pese a todo pudiésemos seguir juntos, sino como pareja al menos como amigos, me dolería perderle definitivamente ay que de verdad fue y es alguien muy importante para mi, quizás fue con él con quien empecé a madurar sin dejar de ser nunca yo misma pero aprendí que no podía cambiar todo para que se adaptara a como yo quería y aprendí a amar simplemente por las peculiaridades de cada uno que es lo que nos vuelven únicos. Sonrío tierna y cálidamente al escuchar su voz y en gesto semiautomático cojo su mano y me acerco a él, quería abrazarle pero no lo haría, no sabía que podía ocurrir por mi parte si lo hacía y no quería correr riesgos sin saber nada de él… de que había estado haciendo en este tiempo, sin volver a conocerle por decirlo de alguna manera.

-Bien, vamos, he traído mi coche así que no tendremos que caminar ¿quieres que antes vayamos a algún lado?-
le pregunto dulcemente, mientras saco uno de mis eternos chupa chups de fresa y después de de abrirlo me lo llevo a la boca degustándolo como lo haría cualquier niña pequeña, disfrutando de todo su sabor.
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MensajeTema: Re: Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)   Sáb Mar 20, 2010 12:54 am

El rostro de Gary que previamente había sonreído siguió serio como de costumbre. No en bano su mirada era color asfalto, luego tenía la misma consisténcia su mirada que ese material con el que se construían aceras, por ejemplo. La miró fijamente instantes antes de que ella lo tomara de la mano, alegre por su respuesta. Al parecer había acertado en decir lo que ella había querido oir. Irían a su casa, charlarían un rato, tomarían algo de alcohol y seguirían con sus vidas, cada uno encargándose de sus problemas, completamente ajeno a los problemas del otro... porque eso era lo que hacían los Exs, ¿no? Aunque bien mirado era complicado no pensar en el otro en tanto que se acababan de reencontrar y eso forzaría a las dos partes a pensar de nuevo en el otro y revivir sueños y pesadillas que ya creían dormidas, muertas y enterradas.

Sus ojos color plata repasaron esos luceros celestes de ella. Ese par de estrellas que habían bajado del séptimo cielo para dar ese toque hermoso a un juvenil rostro que llevaba por nombre Lilith. Tanto habían pasado juntos que le resultaba imposible acordarse de todo. Se conocían mucho, demasiado tal vez. Los gustos, las debilidades, la forma de pensar, hasta los viejos vícios conocían el uno del otro. Triste pero cierto. Por ejemplo, Gary sabía fruto de la experiéncia que Lilith adoraba las carantoñas sugerentes, del mismo modo que a él las palabras provocativas con un deje de erotismo basto lo dejaban burro. Sacudió ligeramente la cabeza en cuanto el último rayo de sol desapareció de la escena y pudieron darse cuenta que entre pensamiento y pensamiento, el tiempo no se había detenido del modo en que lo habían hecho sus corazones, y que ya era la hora del crepúsculo.

En un abrir y cerrar de ojos las distancias se recortaron cuando una emocionada Lilith le tomó la mano y de un gracil paso -casi bailarín- ella se posicionó más cerca de lo esperado. Las pupilas de Gary volvieron a dilatarse mientras se clavaban de forma dura y serena en unos entreabietos labios de ella. No respondió, la dejó aferrarse a él y empezó a andar, forzándola a seguirla hacia su coche, el cual ya había previamente localizado. Le faltaba algo a la escena. ¡Claro! Sin soltar la mano derecha de ella, es decir, hacieno únicamente uso de su zurda, amarró un cigarrillo y se lo llevó a los labios, mientras andaban ya tomados de la mano. Usó un zippo para encenderlo y dió una larga calada, entrecerrando los ojos con una sorprendente mueca de placer. Adoraba el tabaco, justo al contrario que ella.

Aún así no solo prendió el cigarrillo sino que detuvo el paso. La detuvo a ella. De un suave pero firme tirón la hizo entrechocar de forma lanzada contra su fuerte torso con rastro de un antiguo cuerpo muy potente. Los años pasan para todos. El caso es que la miró serio a los ojos y se perdió en el corazón de las pupilas de Lilith mientras podía ver en ellas ese algo que lo había vuelto loco en su día... ese brillo animal que no sabía de dónde procedía. Si soltarle la mano, la alzó arrastrando la de ella hasta su femenino cuello. Con los dedos de las manos de los protagonistas entrelazados, Gary guió en un solo movimiento para que su mano fría rozara la desnuda piel de su cuello, ascendiendo por el mismo camino que tiempo atrás gozaba de recorrer con sus labios, lengua y dientes... Repito, el tiempo pasaba para todos, y ya estaban de pie delante del coche.

Dió una suave calada y tras lanzarle una mirada sugerente, murmuró un simple - rompámos con la monotonía, Lilith - y esperó a que ella abriera los seguros del coche para entrar en el asiento de copiloto, extrayendo el cigarrillo por la ventanilla en tanto que no quería contaminarla, aún. Ese coche le traía demasiados recuerdos. Un primer beso, algún revolcón vigilando de no clavarse el freno de mano... promesas de amor que no dudaron en romper... La miró durante todo el viaje por el reflejo de un empañado cristal. Lilith se asemejaba más a una mujer que a una niña... algo sí que había cambiado desde que la vió. Lilith ya era una mujer, pero no su mujer. Rodó esos ojos plateados y un imperceptible suspiro acompañado por una aromática humareda blanca difuminó la escena, ese iba a ser un largo viaje.


[THE END]
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Donde fuego hubo cenizas quedan (Gary F. Destiny)
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